Desayuno en el hotel.
Durante medio milenio, Cracovia fue la capital real de Polonia y durante siglos las murallas de la ciudad han guardado sus tradiciones y secretos. Por la mañana, visitaremos el casco antiguo, con la iglesia de Santa María, la Universidad Jagellónica, los Salones de Paño y Wavel, con el castillo y la catedral con su mismo nombre. Por la tarde, posibilidad de visita opcional a la famosa mina de sal de Wieliczka, un asombroso laberinto de túneles que descienden hasta 327 metros. Regreso al hotel. Alojamiento.